En el Reino Unido, la percepción errónea de que vapear es más dañino que fumar parece aumentar con el tiempo.
Encuesta a cerca de 30 000 fumadores
Entre artículos sensacionalistas, estudios científicos dudosos, informes erróneos de organismos y decisiones políticas controvertidas, las razones para cuestionar la utilidad del cigarrillo electrónico son numerosas para el público en general. Recientemente, investigadores británicos publicaron un estudio sobre la evolución de la percepción del vapeo entre los fumadores ingleses, entre 2014 y 2023. La conclusión es clara: a pesar de las crecientes pruebas científicas que demuestran su menor nocividad en comparación con el tabaquismo y su eficacia en la cesación tabáquica, el cigarrillo electrónico es cada vez peor percibido con el paso de los años.
Metodología
Los investigadores utilizaron datos de una encuesta realizada mensualmente en el Reino Unido, con aproximadamente 1 700 participantes diferentes cada mes. Analizaron los resultados de esta encuesta entre noviembre de 2014, fecha en la que se introdujeron por primera vez las preguntas sobre la percepción del cigarrillo electrónico, y junio de 2023, fecha de los datos más recientes disponibles al inicio de su estudio.
En total, se recopilaron respuestas de 169 433 personas. Solo se conservaron las respuestas de 28 393 fumadores, ya que los investigadores se centraron en la evolución de la percepción del vapeo entre los fumadores.
Una percepción cada vez más negativa con el tiempo
Según los investigadores, la imagen del cigarrillo electrónico se ha deteriorado con los años. En 2014, el 44,4 % de los fumadores lo consideraba menos nocivo que fumar, pero en 2023, este porcentaje había caído al 26,7 %. Paralelamente, el número de fumadores que pensaban que vapear es más nocivo que fumar pasó del 10,8 % en 2014 al 33,7 % en 2023.
Los investigadores identifican varios eventos que influyeron en esta percepción, entre ellos la epidemia de enfermedades pulmonares (EVALI) en Estados Unidos, donde los medios culparon al vapeo cuando en realidad se trataba de productos ilícitos que contenían sustancias peligrosas. El segundo evento importante fue el aumento del número de jóvenes vapeadores en el Reino Unido, ampliamente difundido a partir de mediados de 2021 y exacerbado en los años siguientes.
"Estos resultados tienen importantes implicaciones para la salud pública. Las percepciones erróneas sobre los riesgos del cigarrillo electrónico en comparación con el tabaquismo representan un riesgo en sí mismas. Si los fumadores creen que vapear es tan nocivo o incluso más nocivo que fumar, serán menos propensos a intentar cambiar al cigarrillo electrónico, lo que los mantendrá usando un producto más dañino", destacan los autores.
La desinformación no conoce fronteras
El caso del Reino Unido no es único, ya que en Francia también la desinformación sobre el vapeo está muy extendida. Una encuesta realizada por la asociación SOVAPE reveló que el 63 % de los franceses considera que no ha sido correctamente informado sobre el vapeo por las autoridades sanitarias. Además, una encuesta anterior mostró que 8 de cada 10 franceses ignoran que vapear es menos peligroso que fumar, y una proporción similar cree incluso que la nicotina causa cáncer.
Estas deficiencias en la información, e incluso esta desinformación, se deben en parte a las posturas antivapeo de la OMS, ampliamente seguidas en todo el mundo.




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